La nieve volvió a transformar los paisajes de Tafí del Valle en un escenario poco habitual para Tucumán y, como cada vez que ocurre, cientos de familias aprovecharon la oportunidad para vivir una jornada distinta. Entre ellas estuvo la de Sergio Valenzuela, quien decidió organizar una escapada con sus seres queridos para no perderse el fenómeno.
“Ya veníamos viendo el pronóstico que anunciaba nieve para el fin de semana, así que lo planifiqué”, contó el hombre, quien llegó al lugar junto a su pareja, Micaela, y el pequeño Olaf durante la noche previa, anticipándose a posibles cortes en la ruta.
El nombre del niño no pasó desapercibido. “¿Olaf?”, le preguntó este diario durante la entrevista. “Sí”, respondió con naturalidad, generando sonrisas inmediatas por la coincidencia con el simpático muñeco de nieve de la popular película animada Frozen.
Desafió las bajas temperaturas en Tafí y brindó con un vino bajo la nieve: “No es algo de todos los días en Tucumán”La familia logró así asegurarse un lugar privilegiado para disfrutar de la nevada desde temprano. Sin embargo, el camino no fue sencillo: debieron esperar habilitaciones debido a restricciones en el tránsito por las condiciones climáticas.
“Sabíamos que iban a cortar, por eso nos adelantamos”, explicó el padre, que incluso decidió subir hacia zonas más altas para encontrarse con mayor acumulación de nieve. Llegaron hasta las cercanías de Amaicha del Valle, donde el paisaje se volvía cada vez más blanco, aunque la neblina complicaba la visibilidad.
Las mejores postales de la nevada en Tafí del Valle: frío extremo y paisajes teñidos de blancoPara Olaf, la experiencia fue completamente nueva. “Hace mucho frío”, resumió el niño sobre su primer contacto con la nieve. Entre risas y juegos, la familia aprovechó el momento construyendo figuras y arrojándose bolitas, actividades típicas que se repiten en cada nevada.
“Si estás bien abrigado, se disfruta”, agregaron, destacando que, a pesar de las bajas temperaturas, el paseo valió la pena. La escapada también respondió a una oportunidad especial. Sergio había conseguido unos días de descanso laboral y decidió dedicarlos a compartir tiempo con su familia. “Ya lo venía planeando para pasar un fin de semana con ellos”, señaló.
Instalados en la zona de El Mollar, evaluaban quedarse hasta que el clima cambiara. “Si empieza a mejorar o se complica, veremos si bajamos”, comentó.
Así, la nevada volvió a convertirse en un imán para visitantes de toda la provincia. Y para esta familia, dejó el recuerdo de una experiencia única, donde Olaf, como en la ficción, pudo finalmente encontrarse con la nieve.